En línea ( no recta) con la oferta de Rattazzi del -10% de aumento salarial para 2012, leemos los cálculos preliminares que solicitarán al niño Mauricio -- que recordemos, ahora también es el Motorman number one de la City -- los compañeros y compañeras de la Asociaciòn Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro: “Estamos muy preocupados porque se está hablando del aumento del pasaje, sin argumentar el motivo. ¿Cómo vamos a aumentarlos si no tenemos trenes? En las horas pico la gente viaja como ganado.” Las declaraciones pertenecen al delegado de la línea C, Néstor Segovia, quien consideró que al gobierno porteño “no le queda otra” que cerrar con la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (Agtsyp) una negociación salarial para 2012 que, “como mínimo”, reclaman el 30 por ciento de aumento. “Estamos a disposición para construir el subte. Quiero que le vaya bien a Macri, pero también quiero que les vaya bien a los pasajeros y a los trabajadores”, expresó Segovia.
La solicitud está apenas por sobre la actualización 2011 de la Asignación Universal por Hijo que fue del 22,7% , monto que por otra parte se encuentra en línea con el aumento anualizado del estratégico rubro Alimentos y Bebidas, al cual se dirije la totalidad de la Asignación y una parte sustantiva ( 50% promedio) del salario de los trabajadores bajo relación de dependencia. Lejos del "techo" que sugirieron representantes empresarios, a veces muy bajito como el que soñara Cristiano, las convenciones colectivas 2012 tienen en este 30% una primera indicación de las bandas de discusión salarial para una economía que no presenta el perfil apocalípitico que muchos analistas ligados a la defensa de los intereses de la corpo empresarial, propalaban hace un par de meses bajo el tradicional pretexto de la pérdida de competitividad y el impulso inflacionario que supondría ajustar salarios por inflación e incluso por sobre el nivel de aumento de precios a fin de mejorar poder adquisitivo.
Una chantada argumental que impide desde demasiado tiempo ya una discusión seria sobre costos laborales, productividad y , por supuesto, tasa de ganacia empresaria, que solo ellos conocen, al menos por ahora.