En efecto, así como Martín Marinucci del FPV aún con 70% de desconocimiento irrumpe en Morón con el 20% de los votos dejando por debajo de las expectativas al EDE, con el concejo deliberante dividido, Carlos Cheppi hace lo mismo en Mar del Plata obteniendo un 20% de los votos con la lista del FPV y un desconocimiento similar al de Marinucci en Morón, dejando en apenas 38% de los votos a la otrora poderosa Acción Marplatense, partido vecinalista que gobierna y seguirá gobernado Gral. Pueyrredón un período más.
Las conclusiones son obvias: La aparición del FPV en el escenario nacional y provincial quita sentido político a la supervivencia de experiencias aliadas autónomas y le provoca fuerte debilitamiento electoral e inconsistencia política en su reproducción.
En el caso de Acción Marplatense, se observa además ya instalada una tensión bien interesante que seguramente intervendrá al interior de otras fuerzas aliadas autónomas.
Un importante sector interno del vecinalismo juzga ya impertinente mantener autonomía respecto del FPV y plantea su integración a la fuerza nacional que conduce Cristina Kirchner. Veremos cómo sigue.
Artemio, seguí en la Era de Hielo, !!!! Los trucos para los giles!