Respecto de las demandas gremiales no planteó nada que no haya venido planteando de un tiempo a esta parte: suba del mínimo no imponible, asignaciones familiares, la deuda con las obras sociales, etc. La novedad vino por el lado político aunque ya había trascendido que el paso de renunciar a la conducción del PJ PBA lo iba a dar, una conducción que en los papeles nunca pudo ejercer en forma plena al no responderle el cuerpo partidario y tampoco le trajo rédito alguno respecto de una participación mayor en las listas del FpV por parte de dirigentes sindicales, otro de los reclamos que se venían arrastrando. "El PJ es uan cáscara vacía, tenemos que rescatar al peronismo".
Moyano puso énfasis en la banca que la CGT le ha puesto al Gobierno en tiempos difíciles, se muestra mal pagado por ese apoyo y el marco de este discurso es un estadio colmado que fue a hacerle el aguante, "haremos una demostración con la que no podrán hacerse los distraídos" dijo en un pasaje de su discurso. Las palabras de Moyano a pesar de ser duras fueron cuidadas, calculadas al milímetro dejando latente la posibilidad de una agudización del conflcito social sin amenazar diréctamente con eso.
Todos estos años, esta alianza entre el Gobierno y los gremios que ha sido provechosa para ambas partes, para todos en general más allá del interés corporativo o la gobernabilidad. La ruptura tampoco le convendría a nadie pero los puentes habrá que apuntalarlos para que se mantengan.