El arbitraje de Alejandro Ramirez fue correcto. El canalla por primera vez en la historia logró vencer a los Mates. Inesperado resultado para el equipo de Fernando Rizzo que el fin de semana en la Barranca Quilmeña recibe al siempre difícil Centro Español.
Necesidades diferentes eran las que tenían estos conjuntos en la previa. Por el lado del local, la de sumar para escaparle al fantasma del descenso y por ende la desafiliación por un año, mientras que por el lado de la visita, la continuidad de triunfos y una imagen de esperanza de cara al final del campeonato donde los triunfos le dieron la posibilidad de achicar distancias con los de arriba y afrontar lo que resta con optimismo. Es por ello que el planteo fue desde el inicio con el arco rival como premisa, con líneas adelantadas en el terreno Argentino de Quilmes intentó sorprender a Central Ballester, con Cristian Tello y Gustavo Escobar generándole acciones a Hernán Centurión que tuvo la mas clara a pocos minutos de iniciado el tramite. Pero la respuesta local no tardó en llegar, centro cruzado de Tartaglia y Ariel Arias al acecho abrió el marcador. A partir de ese momento los dirigidos por Luis González se agrandaron en el terreno y volvieron a la carga, y en esta ocasión Fernando Barba remató desviado muy cerca del poste derecho de Maximiliano Bordón, Argentino no lograba ganar la zona media y por ello no llevaba peligro al arco local, hasta que a los cuarenta Jorge Grunevald con un disparo rasante que se perdió por línea de fondo avisó. Cuando todo hacía pensar que el primer tiempo se esfumaba con el uno a cero, una mano del defensor Leonel Rojas motivó al juez Alejandro Ramírez a sancionar la pena máxima que Tartaglia cambió por gol, y así se fue el primer tiempo ganando el local 2-0.